México se suma a la propuesta de no querer que EU controle el BID

La decisión de nuestro país es clave para la posible elección del país americano como dirigente del organismo financiero.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que se suma a la estrategia de la Unión Europea y Argentina para aplazar la elección del nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. La decisión de Donald Trump de postular, por primera vez en la historia del organismo, a un estadounidense, derivó en una batalla diplomática. La votación se aplazó hasta marzo de 2021, cuando estaba prevista para septiembre. Quieren esperar a ver qué pasa después de las elecciones estadounidenses.

Mediante Twitter, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha dicho que la imposibilidad de reuniones presenciales, producto de la pandemia, justifica el aplazamiento “hasta que haya condiciones para ello”.

La clave de la maniobra consiste en evitar que se reúna el quorum del 75% necesario para dar validez a la votación. Si todos los países de la Unión Europea (9,3%) se abstuvieran, junto con Argentina (11,3), Chile (3,1%) y México (7,3%), el quorum sería insuficiente. La elección, entonces, quedaría pospuesta hasta la siguiente asamblea de gobernadores, prevista para marzo de 2021.

Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, envió el 30 de julio una carta a todos los gobiernos de la Unión Europea con capital en el BID. Señalaba que la pandemia no permitía prestar “la atención necesaria” al relevo en el BID. Decía además que la posibilidad de que la dirección quedase en manos de un estadounidense rompe con una tradición defendida “por los presidentes Eisenhower y Kennedy, quienes acordaron la necesidad de fortalecer la identidad latinoamericana del banco”.

Las distintas posturas

El jueves, Chile, un aliado tradicional de Washington, se sumó a la estrategia. En una presentación ante el Congreso, el canciller, Andrés Allamand, dijo que “desde su origen, el BID ha funcionado con una lógica de un presidente latinoamericano y un vicepresidente estadounidense.

Andrés Manuel López Obrador ya se había comprometido a votar por el candidato argentino. Pero ahora era necesario que se sumase al frente abstencionista. “No sé por qué nuestra decisión tendría que tumbar la candidatura de Estados Unidos”, dijo Arturo Herrera, secretario de Hacienda, “solo pedimos tiempo para ponderar la decisión. No debería tener ninguna repercusión”.

En el Gobierno de Argentina aseguran que “existe un muy alto consenso plural y transversal de múltiples sectores de la región acerca de la importancia de que sea un latinoamericano quien dirija los destinos del BID”.

El BID, fundado en 1959. Tiene un capital de más de 100,000 millones de dólares. Es el mayor banco regional. Tiene a Estados Unidos como principal aportante. Con créditos por 12,000 millones, lidera la lista de ayudas al desarrollo en el continente. Un acuerdo no escrito reserva la dirección del banco a un latinoamericano. Pero Trump decidió este año postular a Mauricio Claver-Carone. La elección estaba asegurada por el apoyo de Estados Unidos, que tiene el 30% de los votos, Brasil (11,3%), Colombia (3,1%) y otros países latinoamericanos comprometidos con Washington. Pero el avance de Trump no cayó bien en la Unión Europea y, sobre todo, en Argentina, que tiene a su propio candidato: Gustavo Beliz, actual secretario de Asuntos Estratégicos en la Casa Rosada. Sin los votos necesarios para vencer a Claver-Carone, la única salida posible es el aplazamiento.

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